- Calcula la cantidad perfecta de carne y no te pases: basta con 350-400 gramos por persona en su conjunto: chorizo, chuletas, alitas, morcillas, habmburguesas, panceta…
- No te apresures a la hora de colocar la carne en el fuego: el secreto es hacerlo cuando solo quedan las brasas maduras, con tonalidad blanca o gris. De lo contrario, la carne se quemará por fuera y por dentro estará cruda.
- El carbón es más fácil de controlar que los sarmientos. Asimismo, no corras riesgos y usa pastillas para prender el fuego y que este aguante.
- No te la juegues con la seguridad: pinzas, guantes y agua no deben faltar cerca de la zona de cocinado, tanto para manipular la carne como para imprevistos.
- La carne ha de estar a temperaura ambiente al menos una hora antes de ponerla en la parrilla.
- Una vez en la parrilla, no manipules las piezas en exceso, dales la vuelta solo cuando estén en su punto.
- En cuanto al orden, coloca las piezas más grandes en el centro y déjalas más tiempo
- Bajo ningún concepto añadas la sal antes de cocinar. Para que la carne esté más jugosa hazlo en el último momento, justo antes de servir a la mesa
- Otra opción es decantarse por marinados y adobos para dar un extra de sabor a las piezas cocinadas.
- La forma más sencilla de apagar una brasa es poniéndole la tapa a la barbacoa.